Voces anónimas y salvadoras: El teléfono como cable a tierra

Líneas de ayuda ofrecen consejería y orientación vía telefónica. Depresión, violencia familiar y sexualidad son los temas más tratados

212068
(Foto: Musuk Nolte/ Archivo El Comercio)
Por César Sarria Gomí

Cuando Gladys Luy contestó esa llamada nunca pensó que la marcaría para siempre. Al otro lado de la línea había una adolescente de 14 años que, entre sollozos, intentaba contar su dramática historia. Tres policías la habían secuestrado y habían abusado sexualmente de ella por tercera vez. La primera, ella los reconoció y los denunció. La venganza de los policías, que salieron libres por el veredicto de un juez corrupto, fue buscarla, secuestrarla y violarla recurrentemente.

A raíz de esa traumática experiencia, la adolescente desarrollo bulimia y anorexia. Cuando llamó al teléfono ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo) solo deseaba morir. Sin embargo, Gladys tuvo que ahogar el llanto y convencerla a través de hilo telefónico de que podía recuperarse y salvarse. Y así ocurrió. Hoy, luego de años de terapia para superar el trauma y los desórdenes alimenticios, es una joven recuperada que intenta rehacer su vida.

Este es uno de los casos más difíciles de los miles que se hayan recibido en la fundación ANAR (en el 2009 tuvo 8.709 llamadas) pero demuestra que este tipo de líneas de ayuda pueden convertirse en la última esperanza de personas que han agotado otros recursos.

ESCUCHAR SIN JUZGAR

Según Germán Guajardo, director ejecutivo de la fundación ANAR, el principal motivo por el cual los niños y adolescentes recurren a estas líneas es el anonimato y la confidencialidad con que se manejan.

“Los adolescentes buscan expresar inquietudes sin ser juzgados. Prefieren hablar con alguien que no los conozca y, por ende, no los cuestione. La mayoría llama por malas relaciones con los padres. Los amigos pueden ser insensibles o indiferentes ante este tema y los padres son parte del problema. A muchos, lo único que les queda son estas líneas donde no se los juzga y se los comprende”, explica.

Dependiendo del tipo de línea de ayuda, la mayoría de personas que contestan los teléfonos, llamados consejeros, son profesionales. Psicólogos, psicoterapeutas, médicos e inclusos abogados cumplen esta función.

En Cedro, por ejemplo, hay dos líneas exclusivas para este servicio y cuatros psicólogos atentos para recibir las llamadas.

Como cuenta Milton Rojas, coordinador del programa Lugar de Escucha de esta entidad, la idea es que las llamadas sean un primer encuentro entre el paciente y la institución. “La mayoría de veces es la familia la que llama. Con ellos implementamos algún tipo de intervención con el paciente, siempre y cuando él acepte. La idea es motivarlo y convencerlo de que puede vencer su adicción para después invitarlo a desarrollar una terapia personalizada en el centro”, afirma Rojas.

A Jimena Zereceda, psicóloga y consejera de la Línea de Ayuda de Cedro, la llamada que más la impactó fue de una señora de 75 años que estaba a cargo de su nieto, quien tenía problemas con las drogas desde hacía muchos años y había empezado a robarle y agredirla físicamente. “A veces se siente mucha impotencia. Esta señora enfrentaba la disyuntiva de denunciarlo o protegerlo. La única recomendación fue que viniera con su nieto y que pusiera la denuncia respectiva si la agredía nuevamente. Nunca vino”, recuerda Zereceda.

LA PRIMERA VEZ

Una adolescente de 15 años llamó preocupada por un retraso menstrual. Al ser consultada por un consejero sobre el método anticonceptivo que utilizó en su última relación sexual (que en su caso había sido también la primera), dijo con convicción: óvulos. El problema fue que, como descubrió después el consejero, en lugar de aplicarse el óvulo se lo había tomado.

En el Perú, la sexualidad resulta ser todavía un tabú en el ambiente familiar. En pleno siglo XXI, los padres casi no hablan de sexo con sus hijos y viceversa. Ya sea por una infundada vergüenza o simple desidia, los padres suelen dejar ese trabajo a los amigos.

Tal como explica Edgardo Segil, coordinador del programa Aló Inppares, la principal consulta de los adolescentes que utilizan este servicio es la manera en que se utilizan los métodos anticonceptivos. “Suelen ser primerizos que saben que tienen que cuidarse y no saben cómo ni por qué. Las enfermedades de transmisión sexual no son una preocupación”, añade. Inppares recibió el año pasado 762 llamadas, más de la mitad relacionada con métodos anticonceptivos.

AMIGOS EN LÍNEA

A diferencia de las líneas de ayuda profesionales, los orientadores del Teléfono de la Esperanza, servicio de apoyo urgente en caso de crisis emocional que tiene mucho éxito en España, son personas comunes y corrientes, voluntarios, que cuentan con preparación técnica en escucha y conversación activa y herramientas de autoconocimiento.

Soraya Calderón, directora del Teléfono de la Esperanza, asegura que la principal motivación de las personas que llaman es ser escuchadas, desahogarse. “Lejos de dar fórmulas o soluciones, intentamos convencer a quienes llaman de que ellos son los autores de su propia vida. Somos realistas, no damos falsas esperanzas”, añade.

La mayoría de líneas de ayuda -de las cuales La Voz Amiga fue pionera en nuestro país- se enfrenta a la falta de financiamiento. Muchas de estas instituciones se han visto obligadas a disminuir el número de personas encargadas de los teléfonos.

“Estos servicios son gratuitos. Necesitamos el apoyo del Estado o de la empresa privada que nos ayude a financiarlos como parte de sus proyectos de responsabilidad social”, asegura Guajardo.

EL DATO

Estamos para servirle
Si usted comprueba que la central telefónica de una de las líneas de ayuda funciona mal, escríbanos al correo electrónico de esta sección.

LA CIFRA

5.600
Llamadas recibió el Lugar de Escucha de Cedro en el 2009. La mayoría de padres de jóvenes que sufren adicciones.

Fuente: http://elcomercio.pe/lima/638054/noticia-voces-anonimas-salvadores-telefono-como-cable-tierra